“La vida es un carnaval” – Carnaval de Barranquilla

by • 9 marzo, 2018 • Artículo, Edición 91, MosaicoComentarios Desactivados en “La vida es un carnaval” – Carnaval de Barranquilla676

mar2018_carnaval_0Por: Ana María Ariza Buitrago
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Sale el sol el sábado de Carnaval, llegan los cuatro días más esperados del año por los amantes de estas fiestas carnestolendas. Las calles de Barranquilla se visten de impactantes colores para festejar desde la Cuenca del Mar Caribe declarada Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, el jolgorio más grande de Colombia.

La Vía 40, esos cuatro kilómetros de cemento árido que con el sol currambero cada sábado, domingo y lunes de Carnaval, se convierte en el Cumbiódromo de miles de bailarines que hacen parte de comparsas, carrozas y grupos  musicales desfilando al son de los tambores, las flautas de millo y las orquestas, que transforman las calles de la arenosa en una sola parranda carnavalera a través de sus bailes, disfraces, folclor y esencia.

Como dice Cuco Valoy “¿qué es lo que tiene el Carnaval de Curramba? Tanto enloquece a la hija, como enloquece a la mama” y sin duda más de uno se enloquece carnavaleando porque no solo los barranquilleros los disfrutan a plenitud, sino que los amantes de la gozadera y la bacanería llegan de diferentes rincones del mundo. En estos cuatro días, en los que Barranquilla se declara como la ciudad más alegre del planeta, los acoge con más de 300 eventos públicos y, en la edición del 2018, la ciudad recibió alrededor de 300.000 personas, un 10% más de las 262.000 que parrandearon los de 2017, según el balance consolidado por la Oficina de Turismo del Distrito de Barranquilla.

 

 

Joanna Pérez, procedente de Connecticut, Estados Unidos de madre barranquillera, afirma que asistir al Carnaval por primera vez ha sido una de las experiencias más valiosas, fortaleciendo su identidad. “Llevaba 15 años sin venir a Barranquilla, estar aquí me hace más consciente de la cultura y de mis raíces”. Joanna cuenta que no sabía nada del Carnaval y que poco a poco en esos cuatro días se ha enamorado profundamente de este kermes. “Los colores, la gente y la música, han despertado una pasión en mí que era totalmente desconocida, quiero seguir viniendo en Carnavales para explorar a fondo esta cultura que la llevo en la sangre”, concluye Pérez.

El Carnaval de 2018 de la anfitriona Valeria Abuchaibe Rosales fue bautizado “¡Del Caribe pa´l mundo!”, hace tributo a las expresiones folclóricas y musicales que convierten a este gran acontecimiento cultural, la celebración más importante de los barranquilleros y de la región Caribe cuya alegría, ingenio y autenticidad de su gente, lo hace inigualable.

Fueron cuatro días en los cuales la Vía 40 vibró con la música, plumas, escarcha, lujo y los coloridos disfraces. El sábado en la Batalla de Flores, el domingo en la Gran Parada de Tradición y el lunes en la Gran Parada de Fantasía desfilaron por el Cumbiódromo comparsas y bailarines al son de la cumbia, el mapalé, el sol, el calor y la originalidad de cada disfraz y de cada integrante de los diferentes grupos folclóricos.

 

 

Juan Pablo Navarro, barranquillero que reside en Bogotá cuenta que llevaba diez años sin participar en los Carnavales. “Volví al carnaval de mi tierra luego de una década de no vivirlo, una fiesta sin igual, con una energía incomparable. Barranquilla es el epicentro del baile, la sabrosura y la felicidad. Fueron cuatro días sencillamente espectaculares”. Navarro afirma que desfilar en la Batalla de Flores ha sido de las experiencias sin precedente y promete ser parte de este festejo anual.

Todo concluye el martes previo al miércoles de ceniza cuando un río de viudas alegres forradas en atuendos brillantes y velos negros con canutillos, flequillos, bembas coloradas y otras vestidas de novias, salen a las calles de Barrio Abajo junto a la reina del Carnaval, a llorar desconsoladamente la muerte del rumbero más querido, Joselito Carnaval. ¡Ay Joselito! Joselito es la representación  viva de la idiosincrasia barranquillera, un personaje simbólico que se parrandea estas fiestas de principio a fin, aparece el martes de Carnaval inconsciente y moribundo, lo meten en un ataúd y con resignación lo lloran a todo pulmón hasta que revive el próximo sábado de Carnaval.

Se dice de Barranquilla que es la única ciudad del mundo donde la alegría se come (se le llama alegría a un dulce típico melcochudo), las batallas son de flores y las lluvias son de oro, una flor amarilla que recrea la vista en los jardines de la ciudad. ¡Del Caribe pa´l mundo” es el Carnaval en su máxima expresión, porque la magia es la inspiración y quiere a través de su sabor, de su esencia y de la creatividad de la gente, abrirle la Puerta de Oro todos los años a miles de personas para que vivan el esplendor de esta eterna parranda, porque: ¡Quien lo vive es quien lo goza! ¡El
Carnaval de la Arenosa!

 

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